Las memorias RAM DDR3 siguen siendo una opción muy utilizada para actualizar equipos de generaciones anteriores. Ofrecen un rendimiento estable, buena compatibilidad y un precio reducido, lo que las convierte en la alternativa ideal para revitalizar PCs que aún funcionan correctamente pero necesitan más fluidez en multitarea, navegación o trabajo básico.
Los módulos DDR3 suelen operar entre 1333 y 1600 MHz, ofreciendo un ancho de banda suficiente para tareas cotidianas y equipos de oficina. Aunque no alcanzan las velocidades de DDR4 o DDR5, su bajo coste y amplia disponibilidad las hacen perfectas para extender la vida útil de ordenadores más antiguos sin necesidad de cambiar placa base o procesador.